Ovnis en Chile

Historia

Eran las 8 de la mañana del pasado 31 de octubre de 2008. El hombre, que se dirigía a trabajar por uno de los caminos que han sido habilitados dentro de Salar de Atacama, se detuvo un segundo a fotografiar a un zorro que andaba por la zona.

Le acompañaba un compañero de trabajo, que decidió bajarse con él de la camioneta, sacaron sus teléfonos y le hicieron fotos al animal. Una vez en el trabajo, Arispe quiso enseñar el zorro a sus compañeros, momento en el que observaron que, además del zorro, algo más había en esa imagen.



Un objeto ovalado, cuya presencia se veía subrayaba gracias al azul intenso del cielo de esa mañana, que contrastaba con el gris de su estructura. No pudieron identificar de qué trataba, pero lo que es cierto es que la zona donde lo hallaron nunca ha presentado anomalías naturales. Al acabar la faena de trabajo, Arispe y su compañero volvieron al poblado de Toconao, donde se encuentra el campamento base de la empresa.

Allí pudieron descargar la fotografía en un ordenador para poder observarla con más detenimiento. Efectivamente, se trataba de un objeto inidentificable, por lo que decidió publicar la noticia en un diario de la comarca. No es un zorro, es un ovni.